9 de junio de 2014

Sesión de psicóloga







Vuelvo de ver a Carmen, tiene una residente nueva, que no paraba de tomar notas. Se ha extrañado cuando al preguntarme le he dicho que estaba de “puta madre”, vamos no se lo ha creído ni de “coña”. Creo que cuando al rato de charlar le he dicho que sabe que cuando tomo una decisión la llevo hasta el final, ha empezado a comprender.
Estoy harto de repetirle  todos los días lo mismo, estoy harto de “paternalismos”, harto de todo. Me ha dado cita para el mes que viene (unos veinte días después de que vea al psiquiatra), la he cogido pero espero no tener que ir. Espero acabar con todo antes de  ese día. Ya vale, si en doce años no me han arreglado ¿qué esperan?, hacerlo ahora. La única que me cuidaba eras tú, y ya no estás ni volverás nunca a este plano que denominamos “vida terrenal”.
La verdad es que cuando una persona decide “su futuro” está más tranquila, hay cosas que empiezan a verse de otra manera. Se le da menos importancia a lo material y se piensa más en lo “espiritual”. Cuando se tiene “fecha de caducidad”, hasta leer un buen libro se convierte en algo supremo, te permites decir lo que quieres sin pensar en las posibles consecuencias a largo plazo, saboreas una buena comida y dejas de pensar en los problemas que conllevara el mañana.
Prefiero treinta y dos años de buena vida, la que pase contigo, que vivir por vivir. Prefiero morir ahora que estoy en plenas facultades, que esperar a ser un guiñapo y no poder decidir por mí mismo.  Prefiero que como a ti, me recuerden como soy ahora, que pasar por una vejez llena de “inconvenientes” que complique la vida de todos los que me rodean.
Espérame mi amor para partir juntos. Intercede por mí para que me sea perdonado este último pecado.
Te quiero
Juan Carlos

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...