23 de diciembre de 2013

Por fin en casa gracias a Dios



 Han pasado varios días desde mi última entrada. Por fin se realizo la toraco y se extrajo litro y medio de líquido de la pleura que es una cantidad aceptable. Lo triste es que tuviéramos que esperar que tuviera guardia el Dr. Fener para que se la realizara. Dos punciones una no salió y a la otra si, “parche” puesto. Al otro día pasa consulta otro médico, que si esta flojita, que si respira mal (como va a respirar con un pulmón
y encima oprimido por el desplazamiento del mediastino a causa del líquido que contiene la pleura del otro). Total que  mientras no volvió a pasar consulta el Dr. Fener dos días después no nos fuimos a casa con un inhalador agregado al tratamiento y un aumento en la dosis de MST. Solo algunos médicos comprenden que son los cuidados paliativos.
 A veces hablar con un medico se convierte en algo extremadamente complicado. Si cuando empiezan a marear la perdiz les dices que sean claros que ya sabes el tipo de enfermedad que padece el paciente, te miran un poco raro, como cuando les dije a los jóvenes oncólogos que vieron la primera vez a mi mujer que quería darle los cuidados paliativos en casa y que muriera en su casa rodeada de los suyos (lo tendremos en cuenta, me dijeron perplejos unos médicos con muchos menos años que los que llevo yo casado con mi esposa) y, si encima se te ocurre emplear algún termino reservado solo para profesionales o, sugerir un cambio en alguno de los medicamentos que está tomando y que sabes que no sirve para nada mientras el otro en cambio tiene alguna propiedad específica para esa dolencia, aunque a la larga tenga efectos secundarios que el paciente no llegara a observar porque fallecerá antes, entonces ya es el acabose.
 Por eso caer en manos de un Dr. Como Fener Villalba con el que se pueden decir las cosas claras es una suerte,  tanto para el paciente como para el cuidador, que puede expresar lo que siente sabiendo que el Dr. No comunicara al paciente nada que este no quiera saber.
 Qué decir del equipo de enfermeras y auxiliares, en esa planta se nota como la edad las hace más sensibles y humanas. El estar cerca del sufrimiento y la muerte, del dolor de pacientes y acompañantes, del llanto continuo en pasillos y salas, saca de dentro de l@s profesionales de la sanidad, aunque no deban implicarse emocionalmente para no verse afectados, lo mejor que el ser humano es capaz de dar. El amor al prójimo.
 Esperamos poder cenar, si Dios quiere, esta noche buena rodeados de nuestros hijos, nietos y de mi madre que todavía vive. Desde aquí deseo para todos los enfermos, cuidadores, médicos, enfermeras de guardia y servicios de urgencia que pasen una buena noche y feliz día de Navidad.

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...