20 de abril de 2014

SAN MATEO "La resurección"


(Mr. 16. 1-8; Lc. 24. 1-12; Jn. 20. 1-10)
28:1 Pasado el día de reposo, al amanecer del primer día de la semana, vinieron María Magdalena y la otra María, a ver el sepulcro. 
28:2 Y hubo un gran terremoto; porque un ángel del Señor, descendiendo del cielo y llegando, removió la piedra, y se sentó sobre ella. 
28:3 Su aspecto era como un relámpago, y su vestido blanco como la nieve. 
28:4 Y de miedo de él los guardas temblaron y se quedaron como muertos. 
28:5 Mas el ángel, respondiendo, dijo a las mujeres: No temáis vosotras; porque yo sé que buscáis a Jesús, el que fue crucificado. 
28:6 No está aquí, pues ha resucitado, como dijo. Venid, ved el lugar donde fue puesto el Señor. 
28:7 E id pronto y decid a sus discípulos que ha resucitado de los muertos, y he aquí va delante de vosotros a Galilea; allí le veréis. He aquí, os lo he dicho. 
28:8 Entonces ellas, saliendo del sepulcro con temor y gran gozo, fueron corriendo a dar las nuevas a sus discípulos. Y mientras iban a dar las nuevas a los discípulos, 
28:9 he aquí, Jesús les salió al encuentro, diciendo: ¡Salve! Y ellas, acercándose, abrazaron sus pies, y le adoraron. 
28:10 Entonces Jesús les dijo: No temáis; id, dad las nuevas a mis hermanos, para que vayan a Galilea, y allí me verán.

28:11 Mientras ellas iban, he aquí unos de la guardia fueron a la ciudad, y dieron aviso a los principales sacerdotes de todas las cosas que habían acontecido. 
28:12 Y reunidos con los ancianos, y habido consejo, dieron mucho dinero a los soldados, 
28:13 diciendo: Decid vosotros: Sus discípulos vinieron de noche, y lo hurtaron, estando nosotros dormidos. 
28:14 Y si esto lo oyere el gobernador, nosotros le persuadiremos, y os pondremos a salvo. 
28:15 Y ellos, tomando el dinero, hicieron como se les había instruido. Este dicho se ha divulgado entre los judíos hasta el día de hoy. 


Nota: 
Si se tiene en cuenta, lo que le sucedía a un soldado romano, por cobardía o deserción; dudo mucho que la guardia  romana participara en el engaño. Más que nada porque jamas podrían gastarlo, por lo menos en esta vida. 
Es de suponer que se refiere a la guardia del Sanedrín


1. El fustuarium: Era un castigo aplicado en el ejército romano a desertores o a aquellos por cuya acción ponían en peligro la vida de sus compañeros, como por ejemplo quedarse dormido en una guardia. Consistía en golpear con bastones al culpable hasta la muerte, siendo los verdugos sus mismos camaradas cuyas vidas había puesto en peligro el culpable.


2. La decimatio: Castigo que conocemos actualmente como diezmar, era aplicado a unidades enteras en casos de cobardía ante el enemigo o amotinamiento. A la legión, cohortes o cohorte culpable del delito castigadas con la decimatio se las obligaba a echar a suertes quién pagaba el pato en grupos de diez hombres, uno de los cuales moriría a manos del resto de sus compañeros lapidado o a bastonazos. De ese modo, si era una legión la que recibía el castigo hablamos de unos 600 hombres eliminados, o sea, más de los efectivos de una cohorte (una cohorte se componía de 480 hombres).


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